¡amo feldenkrais!
sin siquiera pensarlo, me di cuenta de que estaba ejercitando mi suelo pĂ©lvico durante mi clase de yoga ayer - parecĂa tan natural como respirar!
Claudia E.
perdida >Â alineada
Impresionante como cambio mi forma de estar parada antes y dĂ©spuĂ©s del taller. ApoyĂ© los pies muchĂsimo más. antes tenĂa pelvis un poco con la cola atrás y despuĂ©s me sentĂ mucho más alineada. Es como un redescrubrise, sensaciones nuevas ...
Nati F.
tension - equilibrio
Me encantaron las clases sobre el suelo pĂ©lvico, he tomado conciencia de diferentes tensiones en musculatura y esfĂnteres, sentĂ la columna y la zona de la pelvis más equilibrada, tambiĂ©n me pareciĂł muy buena para poder mejorar incontinencia, prolapso, me gustarĂa continuar con ellas, muchas gracias
Mirtha L.
perdida > alineada
El trabajo sobre el suelo pĂ©lvico, en este caso, es el punto de inicio para el diálogo corporal. Ubicar los apoyos, ser conscientes del contacto con el piso, recorrer con la imaginaciĂłn las caderas y los mĂşsculos; presiĂłn y distensiĂłn, contracciĂłn y expansiĂłn, todo “con la delicadeza con que desearĂa que traten a mi cuerpo”, dice mi profesora Simone. Es ahĂ donde comienza otro viaje: comienza a ensamblarse toda la estructura corporal, hasta la más lejana al suelo pĂ©lvico, cada parte mĂa cambia, se expresa, comparte el movimiento, se reubica, se hace presente, se siente. Un movimiento o la sencilla práctica desde la imaginaciĂłn trabajan profundamente. Caminar ya no es lo mismo despuĂ©s de una clase de Feldenkrais; mi relaciĂłn con el cuerpo es distinta. Vuelvo a mi interior amorosamente.
Indira Sánchez
“
No puedes enseñarle nada a nadie,
solo puedes crear las condiciones
en las que puedan aprender.
